Los Caficultores Necesitan Estabilidad, No Paja

In Coffee Economics, News & Research by Karl WienholdLeave a Comment


El precio internacional de café arábica está cerca en su punto más bajo en 12 años y muchos muchos productores están vendiendo a pérdida a este nivel. Sus familias están sufriendo y la situación se empeorará si el precio sigue así. Pero este no es un problema nuevo. Sino es una manifestación problemática de un sistema en el cual todos los productores han participado voluntariamente durante muchos años. Nadie dijo nada en 2014 cuando el precio oscilaba entre $1.60 y 2.10, tampoco en 2016-2017 cuando el precio Nueva York tocó $1.71. Sin embargo, el mecanismo global siempre ha contenido la potencial de “clavarnos” con precios de $.97 como ahora, suponiendo condiciones de sobreproducción de hoy.

Te acuerdas de alguna vez de niño que hacías algo, como tomar jugo sentado en el sofá, por ejemplo. Tu mamá nunca decía nada. Hasta esa vez que se te regó el jugo en el sofá y de repente tu mamá... PERO CÓMO SE TE OCURRIÓ TOMAR JUGO EN EL SOFÁ?!?!?! Demasiado injusto, cierto? Esto es algo parecido.

"Mercado-C" de Nueva York

El “mercado C” de Nueva York (o “Yores”) es un sistema creado con buenas intenciones con el propósito de volver eficiente el comercio mundial del café y ofrecer mecanismos de cobertura a los actores de la cadena de suministro. Sin embargo, el resultado ha sido cobertura financiera para las comercializadoras internacionales (traders) con recursos, y ha sido atracado por los especuladores financieros, causando bruscas fluctuaciones desproporcionadas a los movimientos de oferta y demanda. Esto ha dejado el pequeño caficultor a “pagar el pato” mientras los demás en la cadena disfrutan de márgenes estables. También ha dañado la psiquis del caficultor, llevando muchos a actuar de manera irracional como jugadores o prospectores de gemas y no como agricultores. Hoy en medio de un mercado volátil, caficultores especulan precios y dejan el café a reposar, absorben pérdidas y se endeudan esperando un “disparo”, y cuando hay un beneficio inesperado, es poco probable que se lo vaya invertir en la próxima cosecha, inseguros por la posibilidad de tener que venderla a pérdida igual.

Sin embargo, incluso las apuestas de los especuladores tienen base en la oferta y demanda real, de la cual va a depender el precio a pesar de todo.

Este sistema ha existido por un buen tiempo, y algunos en la industria han estado gritando por el impacto de los especuladores y la falta de comoditización del producto en muchos segmentos. Como un microlote de proceso enmielado de Huehuetenango no tiene mucho que ver con un Cerrado (Brasil) semi-lavado con 50 contenedores ofertados en Santos, para qué usarían el mismo precio base? Aún así, la gran mayoría solo se da cuenta del problema cuando ya es muy tarde. Ahora estamos tratando de enmendar el techo durante una tormenta.

Muchos productores de baja escala sólo miran el precio de venta, aunque su sostenibilidad económica tiene más que ver con su costo de producción y la estabilidad del precio. Pagarles un diferencial generoso, 30 centavos por libra, por ejemplo, y mostrarlo en su reporte de responsabilidad corporativo, pierde su peso cuando los costos de producción representan precio base +40 centavos.

Los insumos que compran los caficultores no dependen del precio Nueva York del café verde. El consumidor no compra ni su capuccino ni su bolsa de café en grano con base en el precio Nueva York. Si las tostadoras internacionales fueran a exigir precios fijos para los caficultores, firmar contratos de precios fijos con sus importadoras, y que las importadoras exigen transparencia en los pagos a productores por parte de sus exportadoras, sería viable simplemente circunvalar el mercado de futuros y ofrecerles a los caficultores una porción fija del precio a la tostadora.

Una posible solución para algunos: contratos de largo plazo de precio fijo

Contratos de precio fijo y de largo plazo eliminarían mucho del riesgo de la producción y el suministro de café verde sin necesidad de invertir en instrumentos de cobertura financiera. La confianza y transparencia son fundamentales al éxito de este tipo de contrato. Operaciones así no eran posibles hace unas décadas, pero hoy dada la tecnología, protocolos de trazabilidad, y facilidad de viajar y comunicarse con gente en otras partes del mundo, es muy viable en ciertos segmentos de la industria.

La desventaja es que con tratos fijos de suministro, tostadoras no pueden aprovechar de precios bajos para ampliar su margen de utilidad, y caficultores deben abstenerse si el precio local sube por encima del precio fijado en el acuerdo que tienen. El cambio de cultura necesario para que funcione este sistema será turbulento, sin duda.

Aunque así se podría descomoditizar (separar del mercado mundial homogéneo) ciertas calidades de cafés especiales si fuera ampliamente adoptado, la gran mayoría de los caficultores en el mundo que producen calidades comerciales serían excluidos. Defensores del café del Perú a Papúa Nueva Guinea están demandando precios (artificialmente) mayores debido a que los productores no son rentables. Apoyar el precio sin limitar oferta o crear nueva demanda, conlleva a más sobreproducción (excedente mundial que causa el precio a bajar) y eventualmente se colapsará el castillo de naipes.

El hecho es que Brasil ahora puede producir arábigos lavados suaves convencionales de manera mucho más económica que el resto de América Latina y la mayoría del mundo. Ellos nos ganaron. Si otros productores no pueden ajustar sus costos de producción por kilo o agregar valor al producto hasta que la caficultora sea rentable, ellos están, lastimosamente, fuera del mercado. “Es una chanda”. ¿Causará problemas sociales y demográficas serios? Absolutamente.

El punto es que deberíamos enfocarnos en pivotear y solucionar los problemas de mañana y las causas estructurales verdaderas de los problemas de hoy, y no fijándonos en los síntomas que nos fastidian. Trabajemos para descomoditizar las ciertas clases de café que tienen valores distintos a los que remunera el mercado mundial. Ofrezcamos a los caficultores alternativas más estables y factibles que el café comercial, como el cardamomo, los cítricos, y el aguacate. Abramos nuevos canales transparentes para que los productores de cafés especiales puedan acceder a los segmentos que sí valoran su producto. Y facilitemos la transición para los que deciden irse de la agricultura por completo.

Ya llegó la temporada de lluvias y nuestro techo de paja está chorreando como colador. Lo que necesitamos hacer es cavar zanjas y mirar tejas impermeables. Echar más paja encima solo va a hacer peor el colapso e inundación cuando inevitablemente nos pasa.


Entonces, cuál es la mejor manera de la que nosotros, particularmente, podemos ayudar, aparte de la compra responsable de café verde?

Educación financiera para los caficultores de baja escala los ayuda a pensar como empresarios. Nosotros y el equipo de No Free Refills estamos trabajando actualmente para desarrollar y probar un programa de talleres y asesoría personalizada llamado Finca Emprendedora con enfoque en el costeo, presupuestos, conocimiento de mercados mundiales, y el análisis costo-beneficio. Apenas termine el piloto y hagamos unos los ajustes necesarios, estaremos buscando patrocinio fiscal y voluntarios para empezar a implementarlo en gran escala. Se le interesa apoyar a esta iniciativa, contacta a karl@directorigin.com.


Image

Leave a Comment